Verifactu: el gran ojo digital de Hacienda
El gancho que no quieren decirte
La factura ya no es tuya.
Ahora, cada vez que emites una, Hacienda la ve, la guarda y la cruza en tiempo real.
Lo llaman digitalización. En la práctica es control preventivo.
La gran pregunta fiscal
¿Es Verifactu una herramienta para simplificar la vida del contribuyente o el paso definitivo hacia un Estado que fiscaliza cada movimiento económico?
Qué es Verifactu en palabras simples

Verifactu es el sistema de digitalización de facturas impulsado por Hacienda.
A partir de su entrada en vigor, todas las empresas y autónomos deberán emitir facturas electrónicas que cumplan con un formato validado y que se comuniquen directamente a la Agencia Tributaria.
Ejemplo sencillo:
- Hoy emites una factura en tu programa y luego declaras el IVA en el modelo 303.
- Con Verifactu, la factura ya llega a Hacienda en el momento de su emisión.
- No hay retraso, no hay espacio para “ajustes” posteriores.
La promesa oficial: transparencia, simplificación, lucha contra el fraude.
La realidad: un sistema que convierte cada factura en un dato bajo vigilancia constante.
Lo que se esconde tras la digitalización
La digitalización fiscal no es neutra.
- Reduce la economía sumergida… pero también elimina cualquier margen de error o discreción.
- Puede simplificar trámites… pero a costa de poner todo tu negocio en manos de un algoritmo.
- Favorece el control macroeconómico… pero multiplica la sensación de desconfianza hacia autónomos y pymes.
El mensaje de fondo: el contribuyente ya no es fiable.
Lo será solo cuando cada factura se vigile en origen.
Consejos prácticos ante Verifactu
- Adáptate pronto. Elige un software de facturación homologado antes de que sea obligatorio.
- Revisa tus procesos. Si tienes retrasos en emisión o registro, desaparecerán como opción.
- Cuida la coherencia. Los errores ya no se corrigen al final del trimestre: Hacienda verá todo en directo.
- Piensa en la trazabilidad. Cada factura será un dato fiscal y un dato comercial. Trata esa información como un activo sensible.
La factura deja de ser un documento privado: ahora es un espejo público de tu negocio.
