IRPF

IRPF: El impuesto que dice cuánto vales


IRPF: El impuesto que dice cuánto vales (según el Estado)

No es solo cuánto ganas. Es cuánto consideran justo quitarte por ello.


¿Qué es el IRPF?

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es el tributo que grava tus ingresos. Lo pagas cada mes, aunque no siempre seas consciente. Te lo retienen de la nómina, lo liquidas como autónomo o lo ajustas cada año en la declaración.

Es el impuesto estrella del sistema español. Y también, el más complejo, polémico y revelador.


¿Cómo funciona?

El IRPF es un impuesto progresivo. Eso significa que cuanto más ganas, mayor porcentaje te quitan.
Pero no se aplica un único tipo a todos tus ingresos, sino por tramos.

Ejemplo simplificado:

  • Primeros 12.450 € → 19%
  • De 12.450 € a 20.200 € → 24%
  • De 20.200 € a 35.200 € → 30%
  • Y así hasta llegar a tipos del 45% o más, según la comunidad autónoma.

Cada tramo se aplica solo sobre la parte del ingreso que cae en él. No es que todo tu sueldo tribute al 30% si pasas ese umbral. Pero el diseño de estos tramos influye en tu percepción de justicia (o castigo).


¿Por qué parece injusto?

Porque muchas veces no distingue esfuerzo real de privilegio estructural.
Porque dos personas con el mismo ingreso pueden pagar impuestos muy distintos según deducciones, situación familiar o fuente del ingreso.

Y sobre todo:

Porque te juzga por cuánto produces, no por cuánto aportas.

Puedes estar sosteniendo una familia, creando empleo o desarrollando una idea que cambia vidas… pero si ingresas mucho, el sistema automáticamente te señala como “privilegiado” y te castiga con un tipo más alto.


Deducciones: el laberinto moral

El IRPF incluye deducciones por maternidad, inversión en vivienda, donaciones, planes de pensiones, etc.

Eso suena bien. Pero también significa esto:
El Estado decide qué comportamientos premia y cuáles ignora.

¿Tienes hijos? Te deducen.
¿Alquilas? A veces.
¿Inviertes? Depende de cómo y dónde.
¿Eres joven y emprendes? Buena suerte con eso.


Mitos comunes del IRPF

  1. “Me subieron el sueldo y ahora cobro menos”
    → Falso. Es un tema de retenciones y ajustes. Nadie pierde dinero neto por subir de tramo.
  2. “Si gano más, me penalizan”
    → No exactamente. Pero la progresividad mal entendida puede desincentivar esfuerzos puntuales si no se acompaña de visión estratégica.
  3. “Los ricos no pagan IRPF”
    → Algunos sí. Pero muchos convierten ingresos en patrimonio, o usan estructuras que les permiten tributar menos. El juego se juega en otro tablero.

¿Qué revela el IRPF sobre el Estado?

Que valora más la estabilidad que la iniciativa.
Que cree que el éxito individual debe compensarse con contribución colectiva.
Y que, muchas veces, prefiere castigar el ingreso que incentivar el impacto.


SF360 no te dice si el IRPF es bueno o malo.
Te dice esto:
Si no lo entiendes, no puedes discutirlo. Y si no lo discutes, estás aceptando un sistema que decide por ti cuánto vales.