Fiscalidad para empresas: cómo funciona y en qué se diferencia de la personal
Crear una empresa no es solo una forma jurídica. Es una forma distinta de relacionarte con el sistema fiscal. Y si no lo entiendes, puedes estar pagando mal… o peor: de más.
1. ¿Qué cambia cuando creas una empresa?
Hasta que das el paso, tributas como persona física: con tu nombre, tu DNI, tu IRPF.
Pero en el momento en que constituyes una Sociedad Limitada (SL), nace una nueva entidad jurídica. Un sujeto fiscal diferente, con su propia identidad, sus propias reglas… y sus propios impuestos.
Crear una empresa no es esconderte. Es crear otra figura legal que tributa con otra lógica.
2. Impuesto sobre Sociedades vs. IRPF
IRPF (persona física)
- Progresivo: cuanto más ganas, mayor porcentaje pagas (hasta el 47%).
- Declaración personal, afecta a toda tu renta global.
Impuesto de Sociedades (empresa)
- Tipo fijo general del 25% (puede ser menor en nuevos emprendedores, cooperativas, etc.)
- Se paga sobre el beneficio neto de la empresa (ingresos – gastos).
Resultado: Una empresa puede pagar menos porcentaje que tú como autónomo si se gestiona bien.
3. ¿Qué ventajas tiene una empresa a nivel fiscal?
- Más posibilidades de deducir gastos reales relacionados con la actividad.
- Separación patrimonial: el dinero no es “tuyo”, es de la empresa. Y eso cambia cómo se planifica.
- Posibilidad de reinvertir beneficios sin tributar al IRPF hasta que se repartan dividendos.
- Mayor control fiscal: puedes fijar tu sueldo como administrador y decidir cuándo y cómo retirar beneficios.
4. Pero ojo: también hay obligaciones
- Contabilidad completa (no solo libros de ingresos/gastos como en autónomos).
- Presentación de cuentas anuales ante el Registro Mercantil.
- Modelos fiscales adicionales: 200 (IS), 202 (pagos fraccionados), 190 (retenciones a trabajadores y profesionales), etc.
- Responsabilidad administrativa y penal si gestionas mal.
Una empresa no es solo una forma de pagar menos. Es una estructura que exige más control, más orden y más visión.
5. ¿Cuándo conviene crear una empresa?
No hay una respuesta mágica. Pero algunas pistas claras:
- Cuando superas los 50.000–60.000 € anuales de beneficio, puede empezar a interesar.
- Cuando tienes socios, empleados o un proyecto con escalabilidad real.
- Cuando quieres separar tu economía personal de la del negocio.
- Cuando planeas reinvertir más que retirar.
6. ¿Y si ya tengo una empresa y no lo sabía?
Muchos autónomos están operando como empresas sin saberlo:
subcontratan, facturan grandes volúmenes, reinvierten, tienen trabajadores…
Pero lo hacen con estructura personal, asumiendo más riesgo, pagando más IRPF y sin optimizar nada.
SF360 no viene a decirte que montes una SL.
Viene a decirte que entiendas qué forma jurídica tiene más sentido para lo que quieres construir.
La fiscalidad no solo dice cuánto pagas. Dice quién eres para el sistema.
Y si vas a construir algo grande, hazlo con el traje fiscal que de verdad te sirve.









